Creemos que enfadarse es una emoción negativa, pero existen estudios que muestran el lado positivo del cabreo
Si el coaching es ‘orientación con glamour’, la inteligencia emocional es cabrearse con estilo. Cuéntanos aquella vez en que cabrearte fue bueno para tu vida personal o profesional.
“El valor de la ira: 6 beneficios psicológicos de enfadarse.”
Hay todo tipo de buenas razones, sensatas y civilizadas razones para evitar enfadarse. No sólo te hace sentir mal, también te hace hacer y decir cosas estúpidas sin darte cuenta del riesgo y la autodestrucción que pueden conllevar. Por eso la gente se esfuerza por suprimir, redirigir y ocultar su ira. La mayoría de nosotros tratamos nuestro cabreo como si fuese irracional e impresentable. Pero como cualquier emoción, el cabreo también tiene su misión, y puede ser utilizado con efectos positivos.
1. El cabreo es una fuerza motivadora
En ocasiones escuchas gente que habla sobre utilizar el cabreo como una fuerza motivadora ‘transformando el enfado en una energía positiva’. El enfado puede empujarnos hacia delante para conseguir nuestros objetivos ante los problemas que puedan surgir.
Por ejemplo, en un estudio se le mostró a los participantes objetos que asociaban con una recompensa. Otros fueron expuestos primero a caras de ira. Estos últimos a los que les enseñaron caras cabreadas estaban más predispuestos a querer los objetos que se les mostraron a continuación. (Aarts et al., 2010).
Cuando vemos algo ventajoso, lo queremos con más interés cuando estamos enfadados. Por lo tanto, bien usado, el cabreo constructivo puede hacer que te sientas fuerte y con poder que te impulse a conseguir lo que quieres. Leer más
