Todo un antídoto contra la depresión, la deficiencia de nutrientes, las arrugas y el acné.
Cuando los anticonceptivos seguros aún no se habían inventado, el semen era un fluido peligroso del que, si no se quería tener descendencia, había que protegerse, mantenerse a salvo, ya que éste poseía propiedades casi mágicas para penetrar en el cuerpo femenino. Las leyendas hablaban de mujeres que se habían quedado embarazadas sin tener relaciones, tan solo con secarse con una toalla que previamente hubiera utilizado un hombre para sus perversos fines o nadado en una piscina que contuviera restos de semen –las municipales y las de barrios periféricos encabezaban los rankings de las más peligrosas–.
Recientes descubrimientos científicos han demostrado las múltiples y beneficiosas propiedades de este fluido de vida e invitan a reconciliarnos con él, siempre y cuando su origen de procedencia cumpla con todas las medidas de seguridad, ya que el semen puede trasmitir enfermedades: clamidia, herpes, sida, papiloma, hepatitis B o gonorrea.
Las múltiples y beneficiosas propiedades del semen | S Moda EL PAÍS.
